Diseñar para una fragancia es diseñar para algo que no puede verse ni fotografiarse. Es el ejercicio más puro de traducción sensorial que existe en el branding.
El reto de la sinestesia visual
Cuando un cliente huele un perfume antes de verlo, ya tiene una impresión. El trabajo del branding es confirmar esa impresión a través de cada elemento visual — o crear expectativa cuando el aroma llegue después.